Cambio climático Cañón del Chicamocha

La vulnerabilidad al cambio climático consta de tres componentes: Exposición, sensibilidad y capacidad de adaptación. La exposición depende de la localización geográfica de un sitio, ya que según su ubicación, éste será más o menos propenso a ser afectado por eventos climáticos extremos. La exposición se mide en términos de variables climáticas como: temperatura mensual, frecuencia de los meses extremadamente calientes o fríos y frecuencia de desastres en un intervalo de tiempo, entre otras. La sensibilidad es la intensidad de los eventos climáticos adversos sobre una localidad. Depende de las condiciones intrínsecas del de ésta, por ejemplo de la demografía, salud, índices de pobreza, acceso a agua potable, dependencia de la agricultura, entre otras. Por último, la capacidad de adaptación que se define como la posibilidad de un sistema para responder a eventos climáticos extremos. Esta depende del nivel de educación de la comunidad, los índices de corrupción y las alternativas económicas, entre otros factores. Estos tres componentes nos indican que tan vulnerable es una localidad al cambio climático.

Cada gobierno tiene un plan nacional de adaptación al cambio climático, pero que tanto esos planes responden a las necesidades de una población? La mayoría de los esfuerzos para ayudar a las sociedades a adaptarse al cambio climático se han centrado en enfoques impuestos desde arriba hacia abajo (gobierno- comunidad), sin tener en cuenta los factores propios de cada localidad como los modos de vida, la ubicación, los riesgos climáticos, entre otros (Wilbanks and kates, 1999). Por esta razón, surge el tema de adaptación con base comunitaria, en donde se pretende tener en cuenta la perspectiva local y con base en ésta proponer las estrategias de adaptación (comunidad- gobierno). Entonces, para establecer un plan de adaptación de base comunitaria, se necesita la inclusión de la comunidad porque solo ésta tiene la información necesaria para generar planes de adaptación al cambio climático local. Para obtener esta información los métodos participativos son de gran ayuda, ya que consisten en actividades didácticas que involucran a los locales y en donde se les da la oportunidad de dar a conocer su percepción en temas relacionados con el clima, modos de vida, estrategias adaptativas, cambios en prácticas agrícolas para enfrentar climas adversos, entre otros.

Bioversity International y Fundación Conserva estan llevando a cabo un estudio para 1) Conocer la percepción del efecto del cambio climático sobre el territorio de dos comunidades rurales (vereda Piedra Gorda y Macaregua-San Francisco, del municipio de Curití), en el cañón del Chicamocha y 2) Generar un plan de estrategias de adaptación al cambio climático. Para esto se utilizaron dos metodologías: encuestas y metodologías participativas. Las encuestas utilizadas fueron diseñadas para obtener información acerca de los modos de vida de la comunidad, los cambios realizados en las prácticas agrícolas en los últimos 10 años debido a los efectos climáticos y los sistemas de semillas locales. Las metodologías participativas se basan en talleres didácticos que permiten que la comunidad pueda expresar su conocimiento acerca del clima local y cómo éste afecta sus modos de vida. En total se realizaron seis talleres con diferentes propósitos, pero todos encaminados a contribuir a la identificación de posibles estrategias para mitigar los efectos generados por el clima en los últimos días. Entre los objetivos de los talleres se encuentran: 1) conocer las percepciones locales sobre el territorio, 2) determinar los criterios locales de bienestar, 3) Identificar tendencias climáticas a lo largo del tiempo, 4) conocer las principales organizaciones que trabajan en la comunidad, 5) identificar los principales modos de vida, la relación de estos modos de vida con el clima, los periodos de acceso limitado a la comida y la causa de la escasez y 6) conocer las estrategias de adaptación que tienen los locales para enfrentar los cambios climáticos.